
...Y bajo un cielo gris, en un paraje infinito, ella rememoró cómo pasaron los años siguiendo un camino que no sabía hacia dónde conducía, moribunda, solitaria, demencial...Conoció lugares malditos, paisajes insólitos, máscaras sin rostro que murmuraban su nombre, figuras fugaces la rozaban...y , con frecuencia, despertaba en el lecho de un hombre al que ni siquiera había mirado a los ojos...
Dejó que sus párpados se cerraran, invocando los recuerdos...todo eran sombras idefinidas, un mar de bruma impenetrable, fría, eterna...y de entre esa niebla intransegible, apareció Su Rostro, aquel Rostro...
Nahemah abrió con brusquedad las esmeraldas que eran sus ojos...Recordó....
-No tenía más ganas de vivir, la obscuridad nublaba sus sentidos , el sufrimiento era demasiado irrevocable para que siguiera aferrándose a la existencia, estaba cansada de errar en la miseria...El cielo rompió su llanto, las gotas de lluvia, cristalinas, limpiaban la inmundicia de su piel y de su alma...De la torre del fúnebre santuario en ruinas que la había acogido en sus últimos delirios, comenzaron a tañirse unas campanas que no existían...
El acantilado,¡oh, el bello precipicio que se abría ante sí! la llamaba, gemía su nombre....Y sintió que sería hermoso ser un Ángel...aunque sólo durara unos instantes efímeros...toda su vida...por aquellos instantes...
Avanzó...serena, impasible...avanzó con lágrimas acariando su rostro, con el corazón sangrante de dolor, avanzó con la esperanza de poner fin a su agonía...Avanzó hacia su Muerte como la hereje se dirige a la Hoguera...
Los pies, descalzos, caminaron hacia el filo del precipicio,su patíbulo, la suave brisa mecía el blanco vestido, mientras que la lluvia entonaba su melodía triste...
Extendió los brazos...¡Oh, Muerte, libérame de esta tortura a la que llamo Vida!¡Oh, deja que escape de esta tristeza que me aflige y me corroe! ¡Deja que sea libre , y desata las cadenas que apresan mi alma! ¡Oh, Luzbel,Tú que caíste de los Cielos, toma este cuerpo que ahora te pertenece, llévame contigo y líbrame de esta desdicha !...
Tras ella, sombría y altiva, susurrándole al oído, la Presencia la aprisonaba con pasión...-He venido a buscarte, Nahemah...-

espero el 4º!
ResponderEliminarq bien escribes joia ¬¬
ResponderEliminarñaña ya está en proceso
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