
-En su delirio, Nahemah continuó su viaje y caminando, rozando con delicada elegancia la hostil tierra que manchaba su vestido, llegó hasta lo que un día fue una esplendorosa carpa de circo que ahora sólo era un recuerdo que el viento gime con angustia...
Trajo a su memoria el tiempo que había pasado entre payasos y arlequines de sonrisa siniestra y bailarinas de mirada ausente...
-Todo empezó con la visita de un extraño hombre al cementerio dónde ella había vivido su infancia...entre ángeles y crucifijos..
El individuo la encontró tocando el violín a un cuervo posado sobre la mano de un querubín triste...
El cabello escarlata contrastaba con la piel de Nahemah...y ella se volvió para observar al ente que la contemplaba, sus ojos verdes mostraron una expresión de miedo al ver la sonrisa diabólica que mostraban sus labios...
Por su parte,él jamás había visto criatura tan bella y perfecta como la que tenía frente a sí...no la dejaría escapar, llevaba tiempo buscando un nuevo espectáculo, y aquel prometía ser un verdadero éxito...
-Nahemah recordó con angustia como el extraño la obligó a abandonar su hogar, sus ángeles, sus mausoleos, su violín....
Se encontró bajo la carpa de un viejo circo, entre rejas...
"¡Señoras y señores, observen! Caída directamente de los Cielos, os presentamos a la sílfide de los aires, al hada mutilada..os presentamos..¡al Ángel sin Alas!..."
Ella aparecía en una hermosa jaula amarrada de las manos, completamente desnuda...
"Miren, fíjense en su espalda, ¿lo ven? al caer del Cielo le arrancaron las Alas los demonios que por aquí habitan..."
Evocó, cómo sin piedad, habían quemado la piel de su espalda simulando haber tenido alas, los alaridos que salían de sus labios hacían estremecer a los árboles, a la Luna, a los arlequines de sonrisa forzada, a las ratas, a todo el universo...menos a él...de hecho, a él le encantada escuchar como Nahemah chillaba, disfrutaba viendo cómo sufría, le divertía someterla y forzarla...Era un placer para él sentirse dueño y amo del ser más hermoso que existía en en todo el soberbio Mundo...
Pasaron así seis largos años...su inocencia había desaparecido hacía largo tiempo, y con sólo catorce años, Nahemah había conocido todos los sufrimientos que un ser humano podía hacer a otro...en sumisión...
Una noche,oscura y sin estrellas, tras dejar la caravana del Amo, con el cuerpo magullado y destrozado por los latigazos y con la sangre corroyendo su vestido, entre las piernas; con el alma agonizante de dolor , se dirigió hacia la bodega dónde los miembros circenses ocultaban sus bebidas de alcohol, que aliviaban sus penas y dejaban que por unos instantes pudieran vivir un momento de felicidad...
Con la mirada moribunda y una oscura sonrisa...Nahemah decidió poner fin a su dolor y tormento...con una botella de cerveza y una cerilla..
-La lluvia apaciguó la furia que el fuego había dejado tras de sí...El Circo ya no era más que polvo y cenizas...y era su destino.
Nahemah se había quedado dormida bajo el cadáver ahorcado del Amo, y ahora los cuervos devoraban sus entrañas y sus ojos...Por una vez, la sangre que corría y manchaba sus ropas no era la suya...
Ahora estaba sola, era libre...ya no era una niña...



